El repertorio barroco

Para interpretar composiciones barrocas, el bandoneón es único en su género: puede replicar el sonido imponente y llano de un órgano, o las articulaciones cáusticas de los instrumentos de teclado de la época.

Domenico Scarlatti: Sonata in E minor K98

La Sonata K98 captura un espíritu inconfundiblemente ibérico, fusionando la elegancia cortesana con la vitalidad rítmica popular. En esta interpretación, el bandoneón trasciende la mecánica del clavecín, aportando una respiración dinámica y nuevos matices expresivos a las intrincadas líneas melódicas de Scarlatti.

Girolamo Frescobaldi: Toccata Chromatica (1637)

Concebida originalmente para el momento de la Elevación en la misa, esta Toccata es un estudio magistral sobre la tensión armónica. La capacidad del bandoneón para sostener el sonido emula la profundidad del órgano, permitiendo que los cromatismos de Frescobaldi se desplieguen con una intensidad profunda y casi vocal.

Tango

En el tango, el bandoneón hace gala de su rango de recursos expresivos. Staccati, marcati, arrastres y síncopas suenan en el bandoneón de una manera especial, imposible de replicar con otros instrumentos.

Nunca Tuvo Novio (Agustín Bardi / Arr. Rodolfo Mederos)

Un clásico de Agustín Bardi que encarna la quintaesencia de la melancolía tanguera. El arreglo de Rodolfo Mederos explora la faceta más introspectiva del instrumento, utilizando el manejo del aire para 'cantar' la melodía con un fraseo libre y profundo que evoca la voz humana y la soledad del personaje.

Milonga Sentimental (Sebastián Piana / Arr. Rodolfo Mederos)

Bajo la pluma de Sebastián Piana, la milonga adquiere una sofisticación única. Esta versión respeta el pulso rítmico vivaz y 'canyengue' del género, pero lo colorea con armonías modernas. Aquí, el bandoneón demuestra su agilidad, entrelazando la precisión rítmica con una sensibilidad lírica que justifica plenamente el título de la obra.

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